Es de suma importancia verificar las condiciones de instalación y ubicaciones que solicita la norma oficial. El presente es un recordatorio para mantener frescos los conocimientos sobre este tema, o bien para adquirirlos y ponerlos en práctica.

Por: Ing. Hernán Hernández

De acuerdo a la NOM SEDE 2012, en toda instalación residencial se debe cumplir con el nivel de tensión indicado y considerar que al realizar el cálculo no tiene que presentar variaciones que pudieran afectar la operación de los equipos conectados.

Uno de los puntos que pudieran resultar obvios es el referente a la prevención de influencias perjudiciales mutuas; es decir la instalación debe estar realizada de forma que no afecte a otras instalaciones del inmueble. Un ejemplo de lo que no se tiene que hacer es utilizar una canalización de un video intercomunicador para el cableado eléctrico de una ampliación, pues al hacer uso de equipo se generarán interferencias en la imagen del video intercomunicador o viceversa, provocando ruido en un equipo de audio cuando alguien llama desde la calle.

EL PLANO ELÉCTRICO

Otro aspecto importante a considerar cuando se trabaja una instalación es el de generar un plano en el que los equipos eléctricos cuenten con espacio suficiente para permitir de primera instancia la instalación y un reemplazo a futuro; también es necesario dejar suficiente espacio para llevar a cabo trabajos de pruebas, realizar una inspección de manera cómoda o dar mantenimiento y reparación, en caso de ser necesario.

Se dice que un equipo es accesible cuando permite acercarse sin necesidad de recurrir a escaleras portátiles, sillas ni bancos; y que no está resguardado por puertas con cerradura, por elevación o cualquier otro medio.

LA IMPORTANCIA DE LOS VALORES Y CONDICIONES

Aunque el campo de las instalaciones ha crecido, se debe tomar en cuenta la gran fuente de trabajo que representan las remodelaciones y ampliaciones; es en este último caso donde cobran mayor importancia los valores asignados a las instalaciones, como el diámetro de conductores, así como las condiciones de los materiales existentes, que deben ser analizados considerando la carga adicional y las condiciones modificadas. Además, las conexiones a tierra y arreglos de puesta a tierra necesarios tienen que ser apropiados a las medidas de protección seleccionadas para la seguridad.

Por otro lado, es imprescindible que las instalaciones cuenten con el conductor puesto a tierra; el de puesta a tierra de equipos; y el conductor del electrodo de puesta a tierra. El conductor puesto a tierra en circuitos menores de 1000 volts, como los utilizados en residencias, tiene que ser de color distinto a cualquier conductor no puesto a tierra. La NOM indica que debe ser de color blanco o gris claro; si es de otro color -exceptuando el verde- tiene que presentar tres franjas blancas en toda su longitud y su continuidad, y no depender de una conexión a una envolvente metálica, a una canalización ni a un cable armado.

Es necesario verificar que la continuidad de un conductor puesto a tierra no dependa de las conexiones en los dispositivos tales como portalámparas o contactos, es decir que no se interrumpa cuando estén en funcionamiento dichos dispositivos.

Se ha inspeccionado que muchas de las instalaciones existentes que cuentan con varios circuitos derivados comparten el neutro, esto no es correcto, ya que la NOM indica claramente que no debe usarse un conductor neutro para más de un circuito derivado, para más de un circuito derivado multiconductor o para más de un conjunto de conductores de fase de un alimentador, salvo casos particulares que la misma NOM señala.

Hablando de circuitos derivados muticonductores, su clasificación se realiza dependiendo el rango de amperes máximo permitido, que en el caso residencial dependerá del tipo de servicio contratado y va de 15 a 50 A cuando no son individuales; estos circuitos derivados deben salir del mismo tablero de distribución, y los conductores en las canalizaciones tienen que ser continuos entre las cajas de salida, cajas de registro, dispositivos, etcétera. No se permite que dentro de una canalización existan empalmes ni derivaciones, exceptuando casos específicos mencionados por la NOM.

La longitud de los conductores libres en las salidas, puntos de conexiones y de interrupción, se debe dejar libre para empalmes o para la conexión de luminarias o dispositivos.

Se permite una longitud de 15 centímetros como mínimo, medida desde el punto en la caja en donde el conductor sale de su canalización o forro del cable. Cuando la abertura para una salida, punto de conexión o de interrupción es menor de 20 centímetros en cualquier dimensión, cada conductor debe tener la longitud suficiente para extenderse al menos 7.50 centímetros fuera de la abertura, a menos que los conductores no estén empalmados o no terminen en el punto de salida de conexión o punto de interrupción.

Este tema es extenso y en estas dos entregas se presentaron otros aspectos que pocas veces se toman en cuenta o desconocen, distintos al de número de circuitos derivados requeridos, protecciones, diámetros de conductor, número de salidas, pues éstos se han abordado en números anteriores.

Como autor de la sección, aprovecho para desearles un 2015 con muchos retos, trabajo y salud. Y recuerden que pueden solicitarme, a través del Facebook de Revista Eléctrica, los temas de su interés.
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