Hoteles, nicho de oportunidad

FIDE

El ahorro de energía eléctrica, además de proteger el ambiente por la reducción en las emisiones de CO2, representa un buen negocio para quienes invierten en las tecnologías limpias que lo hacen posible. Y lo mejor de esto es que todos los sectores de la economía pueden implementar medidas ahorradoras.

En este caso, la industria hotelera, al aplicar los esquemas e instalar los equipos con tecnología verde, pueden obtener beneficios que van de 20% a 37% en su facturación de consumo de electricidad. En esto, el Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE) cuenta con vasta experiencia. A la fecha ha apoyado y desarrollado 284 proyectos con diversas cadenas hoteleras y negocios medianos y pequeños de ese sector.

En el Fideicomiso queda demostrado que ahorrar energía para un hotel es negocio, pues puede reducir su facturación entre 20% y 37%. Y es que la inversión se recupera con la reducción del pago por consumo eléctrico en un periodo máximo de 36 meses.

El FIDE apoya al sector hotelero de nuestro país para inducir acciones de ahorro de energía eléctrica en el consumo de la misma y mediante el otorgamiento de créditos para que puedan conseguir y obtener equipos y sistemas de alta eficiencia.

FIDE estudia los proyectos presentados por los hoteles, identificando el potencial de ahorro y verificando que sean proyectos técnicamente factibles y económicamente rentables, ya que la inversión se recupera con base en los ahorros generados. Además, se contribuye con la disminución de emisiones contaminantes a la atmósfera, pues se reduce el consumo de combustibles fósiles empleados para la generación de energía eléctrica.

Por lo que se refiere al financiamiento que otorga el Fideicomiso a los hoteles, éste es por el 100% de la inversión requerida, con una tasa de interés de CPP+6 puntos y el reembolso máximo puede ser de 4 años a pagarse en 3 años. En cuanto a la ejecución del proyecto, está diseñado para que se haga en un periodo máximo de 6 meses.

Un reto para los hoteles será la cuestión del desperdicio de energía por parte de sus usuarios, por ejemplo, al dejar encendidas las luces o el aire acondicionado sin estar en el cuarto.

Cabe mencionar que los principales retos que tienen los hoteles con sus usuarios es el dispendio de la energía en la iluminación al dejar encendidas las luces del cuarto, en el aire acondicionado, al dejarlo funcionando sin que se encuentre persona alguna en la habitación y, principalmente, tecnologías obsoletas que van desde los aires tipo ventana, hasta televisores encendidos sin espectadores mirándolos.

Otra área de gran oportunidad para ahorrar energía eléctrica son la de los sistemas de bombeo y motores existentes en los hoteles, muchos de los cuales son de caballajes considerablemente altos, además de estar viejos.

En el trabajo realizado por el FIDE con los hoteles, se ha podido detectar también que, en algunos casos, las cámaras de refrigeración representan otra área propicia para invertir en tecnologías verdes. Así, por ejemplo, instalar unidades generadoras de agua helada, chillers, y sensores de presencia o sistemas de control de la demanda eléctrica y de monitoreo pueden ser mecanismos que auxilien en la eficiencia del consumo de electricidad en los hoteles.

También es recomendable realizar cambios de tarifa y, por lo tanto, adquisición de transformadores, así como instalar leds o diodos emisores de luz, o bien lámparas fluorescentes compactas, T8 y T5, balastros electrónicos, y reflectores especulares.

Otra medida para ahorrar electricidad en los hoteles es el aislamiento térmico y las ventanas de doble cristal, para evitar la ganancia de calor y la pérdida del aire acondicionado.

Hoy, si un hotel desea convertirse en uno de los llamados hoteles verdes, implementando sistemas fotovoltaicos o microcogeneración, es posible hacerlo con el apoyo del FIDE.

¿Cómo puede acceder un hotel a los apoyos que ofrece el FIDE? Muy sencillo, mediante una solicitud, un formato que les proporciona el Fideicomiso, el último recibo de consumo de energía eléctrica y el formato de autorización para investigación en el buró de crédito, ya sea persona física o persona moral.

Con tres documentos básicos se inicia un proyecto. Posteriormente, en caso de requerirlo, se pueden solicitar los estados financieros. Aprobado el buró de crédito, se procede a la factibilidad técnica y económica del proyecto, es decir, identificar los ahorros de electricidad que tendrá el proyecto y sobre todo que esté en los rangos de los tiempos de recuperación de la inversión, o lo que es lo mismo, que no excedan los 4 ó 7 años si son energías renovables.

Es sumamente importante recordar que el proyecto debe tener ahorros y buscamos que con los mismos ahorros se pague el crédito. Ya hemos tenido muchos casos de éxito con cadenas hoteleras muy importantes, como Fiesta Americana, Hoteles Misión y Hoteles Crowne Plaza, entre otros. La invitación del FIDE al sector hotelero es permanente y con un enorme potencial.

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