ENERGíA NUCLEAR
Por: Ing. Antonio Rodríguez

Hemos visto que existen diferentes formas de producir la energía eléctrica, entre ellas se encuentra la de hacerlo a partir de energía nuclear. En esta ocasión profundizaremos en el tema para conocer más sobre este fenómeno físico que el hombre ha utilizado en su beneficio y que ha sido tan polémico a lo largo de su historia.

SE DEFINA A LA ENERGÍA NUCLEAR COMO AQUELLA QUE SE OBTIENE DE LAS REACCIONES A NIVEL NUCLEAR DE CIERTOS ELEMENTOS QUÍMICOS. AQUÉLLAS PUEDEN SER ESPONTÁNEAS O PROVOCADAS. EL ELEMENTO MÁS CONOCIDO ES EL URANIO, SIN EMBARGO, EXISTEN OTROS COMO EL TORIO, PLUTONIO, ESTRONCIO Y POLONIO. ESTA ENERGÍA SE PRODUCE DE DOS MANERAS: POR EL PROCESO DE FUSIÓN  O EL DE FISIÓN.

Antes de describir estos procesos, recordemos algo de historia. Desde los antiguos griegos ya indicaban la existencia de partículas fundamentales, que actuaban como elementos constituyentes de la materia, prediciendo la existencia de unos átomos de diminuto tamaño y de diferentes tipos.

A finales del siglo XIX no se habían encontrado más datos sobre estos elementos, hasta que sir Joseph John Thomson (científico británico, 18 de diciembre de 1856 – 30 de agosto de 1940. Premio Nobel de Física de 1906), junto a otros investigadores, halló en 1897 que los átomos no eran indivisibles como se creía, sino que podían ser separados en componentes más pequeños. Asimismo, descubrió su composición y la existencia de unas partículas que orbitaban en la zona exterior denominadas electrones, cuya masa era mucho menor que la del núcleo; éste, por su parte, tenía carga positiva y su peso suponía casi la totalidad del átomo en conjunto. A pesar de que no fue capaz de determinar la composición del núcleo, quedaron sentadas las bases para posteriores investigaciones, las primeras de las cuales se centraron en la estructura del átomo.

El físico y químico británico Ernest Rutherford (30 de agosto de 1871 – 19 de octubre de 1937,  se le considera el padre de la Física nuclear) desarrolló en 1911 un modelo basado en un sistema solar en miniatura, en el que el núcleo era una estrella (un sol) y los electrones los planetas. La explicación de su teoría tenía, sin embargo, dos errores: que los electrones emitirían energía al girar, disminuyendo su velocidad y cayendo al núcleo; erróneo porque los electrones ocupan órbitas fijas. Otro error consistía en que los electrones podían saltar de una órbita a otra cualquiera alrededor del núcleo, no obstante, se comprobó que sólo podían ocupar determinadas órbitas siempre iguales.

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