Rigoberto García Ramírez

Pachuca, Hidalgo

Por: Ing. Enrique Marín

La República Mexicana está llena de lugares hermosos, en esta ocasión lo comprobamos una vez más al desplazarnos a “La bella airosa”, Pachuca, donde tuvimos oportunidad de conocer un nuevo Caso de Éxito.

Mi nombre es Rigoberto García Ramírez, estoy contento de poder saludar y conversar con mis colegas, y darles a conocer un poco de mi ciudad.

En mi familia somos cinco, mi esposa Verónica, mis tres hijos, Yalahui Itzú, Adanelly y Christian, y su servidor. Pachuca es muy famosa por sus minas, tiene lugares cercanos como Real del Monte o Real de Minas, donde se pueden realizar visitas guiadas a algunas de ellas; además en todo Hidalgo contamos con ríos y montañas que hacen a nuestro estado un buen destino para el turismo. Hay personas que no lo saben, pero Pachuca es la cuna del fútbol en México.

“Nunca digan la frase ‘no puedo’, pues ya nos cierra el camino, si en alguna ocasión algo se nos complica en el trabajo, podemos recurrir al estudio y la práctica para vencer ese obstáculo que tenemos”.

De nuestras fiestas en lo personal me agrada la celebración de Todos Santos en Huejutla el 1 y 2 de noviembre, aquí en Pachuca tenemos una feria a finales de septiembre -la cual se ha convertido en una de las más importantes del país-, también festejamos a nuestro santo patrono San Francisco.

Como actividades recreativas me encanta jugar fútbol y ver películas, también en mis ratos libres me dedico a realizar algunas modificaciones a mi casa para que mi familia tenga un mejor lugar donde vivir.

Tengo diez años de experiencia como instalador eléctrico, mi historia comenzó cuando era adolescente: hubo un corto circuito en la casa y fue un electricista a reparar la instalación pero no funcionaba de forma adecuada, me entró la inquietud de por qué la reparación no había sido la adecuada y allí empezó mi interés por la electricidad. Posteriormente, en el bachillerato, tomé algunos cursos sobre las instalaciones eléctricas.

Recuerdo como particularmente interesantes mis trabajos en una empresa de telecomunicaciones y en otra donde realizaba pruebas eléctricas y de neumáticos a una línea del metro de la Ciudad de México. Actualmente soy el responsable, Cabo de obra, de las instalaciones eléctricas de un desarrollo de vivienda aquí en Pachuca. Todos los trabajos ofrecen un reto común, hacerlos bien.

Como muchas personas también me han ocurrido accidentes, en una ocasión estaba revisando la colocación de Poliflex en una losa, pero se rompió la bovedilla y me caí de un primer piso; algunas ocasiones me he enterrado alguna varilla durante el armado de las losas, por eso recomiendo siempre usar el equipo necesario, las precauciones no están de más, son una necesidad.

“El ritmo de trabajo que tengo en la obra no me permite cometer errores, los tiempos son muy importantes, así que me preparo día a día capacitándome”.

Como anécdotas graciosas o curiosas, recuerdo que una vez iba caminando por la banqueta en una obra, no me fijé que no había tapa en el registro y tropecé. Cuando trabajaba para la empresa de telecomunicaciones, estábamos colocando una antena en el Cofre de Perote, es una zona de mucha niebla, pero esta solo llegaba a la mitad de la antena, por lo cual desde arriba se veía muy padre, ¡daban ganas de tirarse sobre las nubes!

Actualmente el ritmo de trabajo que tengo en la obra no me permite cometer errores, porque los tiempos son muy importantes, así que me preparo día a día capacitándome para mejorar en mi trabajo, algo que me agrada mucho del sector eléctrico es que cada día están innovando.

Pienso que para tener éxito en el trabajo necesitamos ser perseverantes, sólo así lograremos muchos de nuestros objetivos, y si diera un consejo sería que nunca digan la frase “no puedo”, pues ya nos cierra el camino, si en alguna ocasión algo se nos complica en el trabajo, podemos recurrir al estudio y la práctica para vencer ese obstáculo que tenemos.

Conocí Poliflex en una obra llamada Colinas de la Plata, un ingeniero nos propuso cambiar el poliducto liso por Poliflex, de eso hace siete años, y he notado que el número de reparaciones en la vivienda ha disminuido considerablemente; esto, aunado al ritmo de trabajo que tenemos en la obra, me permite decir que no cambiaría Poliflex.

Ocupo el Poliflex Naranja, Rojo, las chalupas y la Guía Poliflex, pero de manera más frecuente el Rojo, su resistencia me permite disminuir el tiempo de aplicación, y la Guía es una gran herramienta de trabajo.

Tuve contacto por primera vez con la revista en una visita que personal de Poliflex nos hizo en la obra, entre mis secciones favoritas están “Conociendo más”, “Electrotips”, “Casos de éxito” y “Nuestro México”. Sería bueno leer algo sobre automatización próximamente.

¡Hasta la vista!

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