Casos de Éxito

Guillermo Gregorio García Romero

Santiago Tenango de Reyes, Puebla

Más que obligación, trabajar en la electricidad lo tomo como motivación. Me he dedicado a aprender y tomar cursos para ser mejor.

Por ing. Enrique Marín

Desde hace 15 años estoy casado y también desde hace 15 años soy electricista. Ambos aniversarios son igualmente importantes para mí. Mi esposa Mauricia Machado Mendoza es mi ángel de la guarda, mi mano derecha, la que me ha sacado de un buen de problemas. Siempre está para corregirme y ayudarme, también para aguantarme, porque mi trabajo es de estar fuera.

Tenemos cuatro hijos: Diego Cuauhtémoc de 14 años, Luis Miguel de 13, Paola Jimena de 10 y Nancy Guadalupe de 4.
 

 

Mi papá es un ejemplo a seguir. Se llama Asunción García Vázquez y es un hombre recto, que siempre me ha dicho: “Trabaja limpio, limpio trabaja”.

Mi mamá se llama Julieta, una mujer luchona. Yo creo que tengo una gran herencia familiar: valores.

Yo nací en la ciudad de México, pero mi esposa es de aquí y mis hijos también nacieron en esta comunidad, que me gusta mucho porque me dio la oportunidad de salir del bullicio de la ciudad y respirar tranquilidad. Aquí la gente es muy pacífica, puedo salir a donde quiera sin problemas.

El 5 junio celebramos la fiesta más importante de todas en honor al santo patrono Santiago Apóstol; también la Semana Santa y la Navidad, tiempo en el que en todas las calles se hacen alfombras; aquí no hay competencia, de lo que se trata es de unir a los lugareños en torno a esta celebración. Como electricista me ha tocado trabajar en la iluminación para estos festejos.

Además de mi trabajo, me gusta mucho bailar y la caminata, o sólo caminar sin rumbo, escuchar música, ser DJ (mezclar música), con mi hijo lo hacemos, no somos profesionales pero nos gusta.

MI FORMACIÓN

Aparte de la electricidad, tengo un curso de estudios hidrosanitarios, plomería en general. Cuando comencé fue en la secundaria, con un taller. Mi oficio fue por necesidad, comencé como ayudante de albañilería, pero no me agradaba mucho.

Un tío me invitó a un proyecto, y por su recomendación un señor me dio la oportunidad de realizar un trabajo eléctrico de una casa; vi que tenía habilidad para eso y de ahí comencé a agarrarle cariño a la electricidad.

Cada trabajo tiene su importancia especial; uno de los más importantes es el que realicé para un restaurante muy fino, en el cual se involucró un equipo de arquitectos e ingenieros, con los que tuve que coordinarme para lograr un buen trabajo como el que hicimos. También hice una casa para el señor gobernador del Estado de México, en ese entonces Enrique Peña Nieto, su sistema eléctrico e hidráulico.

Asimismo, he trabajado para Coca-Cola, en varias plantas; en Suburbia y otras tiendas de conveniencia.

Acabo de terminar la oficina de Aero-México, y en puerta tengo una residencia en puerta en Toluca.


PERCANCES

En una casa que hicimos en Bellavista, estábamos varios compañeros haciendo un colado con vibrador eléctrico, como todo estaba en obra negra hacíamos tierra con la varilla; yo agarraba el vibrador y el chalán tenía el motor y lo conectaba a una varilla para hacer el aterrizaje a neutro; le dije: “Lo apagas, lo desconectas, caminamos y lo conectas nuevamente a una varilla”; yo creo que esa instrucción no la entendió bien y ya al final del colado que lo apaga, ya agarró y lo desconecta, pero olvidó amarrarlo a la varilla. Cuando comenzamos a trabajar de nuevo, entonces quedamos trenzados los dos, pero pegaditos, en ese momento pensé qué hago, me aviento por este lado o por el otro; de un lado había varillas, clavos, del otro lado había un segundo nivel, entonces me iba a matar.

Ya lo que hice fue girar el brazo y lo apagué, pero como una semana estuve acalambrado; el otro cuate se desmayó, pues el golpe lo recibió primero él. Ahí fue cuando comencé a meditar, y valorar la importancia de seguir las instrucciones por seguridad.

MI PROFESIÓN

De mi trabajo lo que más me gusta es crear, de un espacio donde no hay nada, a algo que ya va a estar listo para usarse. En esta obra que estoy ahorita, un karaoke, la tenía otro compañero eléctrico que no siguió; me encontré con que era de tabla roca, entonces recomendé usar los productos Poliflex, que ahorran tiempo, dinero y esfuerzo. Aquí se cumple lo que digo, de llegar a un espacio muerto a darle vida con la luz.

Lo más importante en el trabajo es la constancia y la dedicación. También comprometerse y ganarse la confianza. Así he ganado muchos clientes. Es muy difícil que una persona te diga: “Toma mis llaves y ahí entra cuando necesitas”.

El consejo que les doy a mis colegas es que cuiden el material que utilizan. Luego por ahorrarse una lanita, lejos de beneficiarnos nos perjudicamos porque ponemos en riesgo a los clientes y nunca más nos vuelven a contratar. Yo creo que cada acción, corresponde una reacción, de igual manera si hacemos algo bueno, también recibiremos cosas buenas.

MI ENCUENTRO CON POLIFLEX

Conocí Poliflex hace más de 10 años. Tomé un curso y en un stand estaba Poliflex y la revista en formato pequeño, que tenía en la portada un diablito (edición 8). A mí me fascinó que facilitaba mucho el trabajo, que podía introducirlo rápido y darle vueltas sin problemas.

Desde entonces utilizo estos productos: el naranja, negro, verde, azul, ranurado y los accesorios, cajas, chalupas. Si me pidieras una calificación le daría 10, en cuanto a la resistencia del producto; tienes la seguridad de que si por alguna razón se suspende la obra, después de un tiempo al retomarla encontrarás Poliflex intacto, lo que no sucede con otras marcas.

Me ha ahorrado mucho tiempo en la instalación; el producto básico que ocupo es el Poliflex naranja de ¾”. El bote integral y el portalámparas los he ocupado en una sola ocasión; pero me di cuenta que tienen características geniales, por ejemplo el bote integral: no se oxida (porque con los otros si los dejas por algún tiempo y les cae agua eso pasa: se oxida y adiós a tu bote).

REVISTA

Electrotips es mi sección favorita, es lo primero que busco, porque nadie conoce todo o llega un momento que se te borra el casete, por ejemplo con lo de puesta a tierra, pues ahí tengo “mi arma secreta”, reviso la revista Eléctrica donde viene el tema; me ha servido para salir de broncas.

Yo veo muy completa la revista, tiene chistes, historias de gente como yo, buzón de sugerencias; el tamaño me gusta y el porte que tiene es de las mejores en su género.

“Les pido a todos los compañeros que se sigan preparando, que no se queden sólo con un curso, pues constantemente hay innovaciones, para ser mejores como persona y como profesional”.

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