El riesgo eléctrico se encuentra presente cuando se trabaja con electricidad.

Recuerda siempre tomar las medidas necesarias para evitar accidentes que

ponen en riesgo tu integridad o la de tus compañeros.

Prof. Víctor Hugo Pérez López/CECyT 4- IPN

En toda instalación eléctrica está presente el riesgo eléctrico. Las posibles lesiones o daños que pueda ocasionar una descarga eléctrica depende de la magnitud y tiempo de exposición del usuario. Por lo anterior, cuando te encuentres realizando procesos de operación y mantenimiento en instalaciones, recuerda la importancia de portar el equipo de seguridad, el seguir protocolos de actos seguros antes, durante y después de la ejecución del mantenimiento; todo ello en miras de minimizar, prevenir riesgos y por añadidura accidentes. Te recomendamos consultar la NOM-029-STPS-2011 Mantenimiento de las instalaciones en los centros de trabajo – Condiciones de seguridad.

No obstante, si llegara a presentarse una descarga ¿Sabes qué hacer? A continuación te compartimos el siguiente protocolo que puede salvar vidas no únicamente en caso de riesgo eléctrico sino para cualquier tipo de riesgo que genere una emergencia médica.

PASO 1. Lo primero que debes de hacer y como regla de oro es revisar rápidamente el lugar (que sea seguro para ti, que eres quien brindará el apoyo al afectado). Este punto es de suma importancia para poder acceder al lugar del accidente y dar los primeros auxilios de manera segura, ya que de 
lo contrario podrías resultar lesionado, como por ejemplo con la presencia de fuego, derrumbes o cables sueltos y energizados, o bien, si la persona recibió una descarga y aún tiene los cables en su cuerpo. En este último caso, tienes que desenergizar o bajar el interruptor de la energía eléctrica y en caso de que la víctima tenga conductores en alguna parte del cuerpo, retirar dicho conductor con una pértiga (palo de madera o plástico).

Si el área ya es segura, revisa a la víctima, ya sea hablándole o dando pequeñas palmadas, esto para identificar su estado de conciencia o inconciencia.

PASO 2. Activa el servicio de emergencias. Ya sea que desde tu celular o cualquier teléfono fijo marques el número 911 o bien le pidas a alguien que haga la llamada. Este es un número gratuito que actualmente está operando en la mayoría de los estados de nuestro país, el cual tiene la ventaja de enlazar diversos servicios como policía, bomberos, protección civil, etc.

Cuando estés al teléfono, concéntrate para responder las siguientes preguntas que te harán: ¿Qué fue lo que pasó?, ¿Cuántas víctimas hay?, ¿Cuál es el domicilio?, ¿Alguna referencia del domicilio?. Pon atención a todo lo que te indiquen.

PASO 3. Atiende a la víctima. Sobre todo si está inconsciente, ya que recordemos que el cuerpo bajo este estado se encuentra sin tono muscular, es decir ácido, y resulta que la lengua por la fuerza de gravedad también se relaja, en consecuencia obstruye la vía aérea (la garganta) impidiendo así el paso de oxígeno, un recurso vital para nuestro cuerpo.

Para ello deberás emplear la técnica del A B C :

A= Abrir la vía aérea. Inicia revisando la cavidad oral; Abre su boca empleando la técnica del monedero: cruzando los dedos pulgar e índice. En caso de ver algún objeto extraño retíralo.

Posteriormente, deberás inclinar su cabeza y levantar la barbilla. Colocando una mano en su frente y la otra en su mentón o barbilla, como se muestra en la figura 1.

Sólo realiza la maniobra anteriormente descrita en caso de que no se sospeche que haya daño en la columna vertebral, de lo contrario se aplica la técnica de tracción mandibular.

Todo ello para elevar la lengua y no tapar los conductos respiratorios.

FIGURA 1. Maniobra para abrir la vía aérea cuando no hay daño en la columna.

B = Buscar respiración por 5 segundos. Coloca tu oído cerca de su boca, mirando siempre hacia los pies de la víctima para ver, oír y sentir si la persona respira durante cinco segundos.




FIGURA 2. Técnica para buscar respiración.


C = Signos de circulación. Observa si la persona tiene tos, movimiento, o circulación a través del pulso, para lo cual tendrás que colocar tu dedo índice y medio a la altura de la llamada manzana y deslizar tus dedos a un costado, cuenta durante diez segundos para sentir si hay o no presencia de pulso.




FIGURA 3. Localiza signos de circulación.


Los pasos anteriormente descritos son las primeras acciones que pueden salvar una vida, no únicamente ante un riesgo eléctrico, sino ante cualquier otra eventualidad. Existen otras técnicas que deben ser aplicadas por un profesional, no pongas en riesgo la integridad de la víctima ni la tuya, pensando que puedes llevar a cabo alguna maniobra sin previa capacitación. Al realizar la llamada al 911 ya estás brindando primeros auxilios.

Recuerda que la mejor medida es la prevención.

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