Para sitios como fábricas de algodón, chocolate, procesadoras de grano, entre otros, se debe realizar un análisis de riesgo que defina la clase del lugar, que es de suma importancia para la instalación de los equipos adecuados.

Por ing. Hernán Hernández

Las áreas clasificadas son zonas en las que existe un potencial de explosión y/o incendio debido a la presencia de gases, vapores o polvos finamente pulverizados en la atmósfera. Fibras altamente volátiles que estén suspendidas en la atmósfera también pueden ser motivo para que un área sea clasificada. El procesamiento normal de ciertas sustancias químicas volátiles, gases, granos, etc. o fallo accidental de los sistemas de almacenamiento de estos materiales, puede ser motivo para que un área sea clasificada. También es posible que un área sea clasificada debido al uso de disolventes volátiles en una rutina de mantenimiento normal, pues éstos se vaporizan formando una atmósfera explosiva. Cualquiera que sea la causa para clasificar un área como peligrosa, es necesario tomar precauciones para protegerse contra la ignición de la atmósfera.

La clasificación de áreas debe ser llevada a cabo por un equipo multidisciplinario conformado -como mínimo- por las siguientes especialidades: Procesos, Electricidad e Ingeniería de Seguridad.

Áreas clasificadas

La NOM-001-SEDE-2012 habla de las instalaciones en áreas peligrosas definiendo clases y divisiones.
Las áreas Clase I son aquellas en donde se encuentran presentes gases o vapores volátiles en suficientes cantidades para producir mezclas explosivas o inflamables.

Por otro lado, las áreas Clase I-División 1 son aquellas donde el ambiente peligroso está presente durante las operaciones normales. Puede estar presente de forma continua, intermitente, periódicamente o durante operaciones normales de reparación o mantenimiento; o aquellas áreas donde una avería en maquinaria o equipos libera vapores peligrosos junto con el fallo simultáneo de los equipos eléctricos

En las áreas Clase I-División 2 los líquidos o gases volátiles son manipulados, procesados o usados. Normalmente estos líquidos o gases están confinados en contenedores sellados que en caso de ruptura o deterioro podrían contaminar el ambiente con el material peligroso.

Las áreas Clase II-División 1 son aquellas donde se encuentra polvo combustible suspendido en el aire bajo condiciones normales en cantidades suficientes para producir mezclas explosivas o inflamables. Se incluyen también áreas donde polvo combustible de naturaleza conductiva puede estar presente en el ambiente.

En las áreas Clase II-División 2 se encuentra polvo combustible suspendido en el aire fuera de condiciones normales de operación, pero donde la acumulación de este polvo puede interferir con la disipación de calor de los equipos eléctricos o donde las acumulaciones cerca del equipo eléctrico pueden ser inflamables.

Las áreas Clase III son aquellas en donde se encuentran presentes fibras y partículas fácilmente inflamables, las cuales se encuentran en suficientes cantidades para producir mezclas inflamables.

En las áreas Clase III-División 1 las fibras o materiales que producen partículas combustibles son manipuladas, fabricadas o usadas.

Las áreas Clase III-División 2 son aquellas donde fibras de fácil combustión son almacenadas o manipuladas.

Equipos a instalar

Dadas las descripciones anteriores, se requieren equipos específicos para estas áreas.

Los equipos para áreas Clase I tienen que ser fabricados en cuerpos lo suficientemente fuertes como para contener una explosión si los vapores que entran al equipo son encendidos. Estos equipos deben enfriar y ventilar la combustión, asegurando que la atmósfera circundante no se encienda. Los equipos que producen calor en áreas clasificadas, tales como luminarias, deben contener la explosión. También deben operar con una temperatura de superficie inferior a la temperatura de ignición del gas volátil. Dado que los diferentes vapores y gases que hacen de un área peligrosa tienen propiedades que varían, han sido clasificados por grupos en función de una escala común de temperaturas de ignición y presiones de explosión. Estos grupos se designan A, B, C y D. El equipo seleccionado debe ser adecuado para el gas o vapor específico de la zona donde se instalará.

Los equipos para áreas Clase II tienen que ser fabricados para mantener el polvo afuera. Como en las áreas Clase I, los equipos deben operar con una temperatura de superficie inferior a la temperatura de ignición del polvo volátil. Sin embargo, en los equipos Clase II, se debe tener en cuenta el calentamiento de la luminaria como resultado de la sedimentación de polvo sobre el equipo.

Los equipos para áreas Clase III deben ser diseñados para mantener las fibras o partículas volátiles afuera, prevenir la salida de chispas o igniciones internas y operar a temperaturas inferiores a la de ignición de las fibras o partículas.

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